El estudio de la conciencia no es exclusivo de la psicología moderna; tiene unagenealogía profunda y rigurosa. En el contexto del *Tratado Supremo sobre el Elixir de la Flor Dorada*, explorar el origen de la conciencia es un magnífico viaje contra la corriente. La conciencia de la persona común fluye con la vida, dispersándose en las cascadas de la percepción y la lógica hasta convertirse en espuma en la base (la conciencia discriminadora); el practicante, en cambio, debe atravesar estos fenómenos para encontrar el estanque que siempre permanece en silencio: la fuente.
La lógica evolutiva de la conciencia
- Manifestación del Ser Supremo: La fuente más elevada de la conciencia, la manifestación primordial que surge del Tao entre el movimiento y el reposo.
- La transmisión de Donghua y el Maestro: A través de la figura clave del patriarca Lü (el Maestro), los principios de la práctica de la conciencia pudieron transformarse, pasando de una genealogía sagrada (Donghua) a un método de "retorno de la luz" que el individuo puede practicar.
- La direccionalidad del "retorno": A diferencia del proceso lineal de nacimiento, envejecimiento, enfermedad y muerte, el despertar de la conciencia es esencialmente una búsqueda inversa hacia la "cara original", un salto que va de la conciencia discriminadora al espíritu primordial.
El origen desde la perspectiva del Maestro
Según el Maestro, la conciencia no es en absoluto un subproducto del cerebro. Se define como un "mecanismo transformador" más primigenio. Este mecanismo se manifiesta a nivel cósmico como la evolución del Tao, y a nivel individual como nuestra "mente celestial". El significado de remontarse al origen es establecer que la conciencia microscópica dentro de cada uno de nosotros tiene un camino legítimo hacia el macro-origen del universo.